Fábula sobre lo efímero del tiempo

Fábula poética protagonizada por Lila que enseña a niños y adultos que el tiempo es un tesoro que no vuelve y que organizar el día ayuda a vivir con más calma, sentido y bienestar.

FÁBULAS

Tristán

1/12/20262 min read

El tesoro del tiempo

Lila siempre caminaba despacio, pero no porque tuviera prisa por llegar, sino porque sabía que cada paso merecía atención. Aquella mañana, al despertar junto al río, notó algo distinto en el aire. El sol asomaba suave, los pájaros cantaban sin apuro y el agua corría con la calma de quien no necesita adelantarse a nada. Aun así, Lila sintió una inquietud nueva: tenía muchas cosas que hacer y no sabía por dónde empezar.

Decidió comenzar como siempre: con orden. Primero estiró el cuerpo, luego observó el cielo y después pensó en su día. No era largo ni corto, simplemente era suyo. Mientras avanzaba por el sendero, se dio cuenta de que algunas tortugas corrían sin mirar alrededor, otras se detenían tanto que el día se les escapaba sin darse cuenta. Lila entendió entonces que el tiempo no se pierde ni se gana: se usa.

Se sentó bajo un árbol y comenzó a organizar sus horas como quien cuida un pequeño tesoro. Un rato para aprender algo nuevo, otro para descansar, otro para ayudar a quien lo necesitara. Al hacerlo, el día empezó a fluir mejor. El sol parecía acompañarla, las sombras no pesaban y el río seguía su curso con serenidad. Lila descubrió que cuando ordenaba su día, también ordenaba su mente, y que cada momento bien elegido se transformaba en un regalo silencioso.

Al caer la tarde, Lila miró atrás y sonrió. No había hecho muchas cosas, pero había hecho las importantes. Había disfrutado, aprendido y compartido. Comprendió que el tiempo es un tesoro que no vuelve, y que cuidarlo no significa llenarlo de tareas, sino darle sentido. Con esa certeza, se acomodó junto al río, agradecida por cada minuto vivido con intención.

Moraleja:

El tiempo es un tesoro: cuando lo cuidas y lo ordenas, tu vida respira mejor.

Preguntas para reflexionar

¿Qué sentía Lila al comenzar el día?

¿Qué descubrió al observar a las otras tortugas?

¿Por qué decidió organizar su tiempo?

¿Qué cambió en su día cuando puso orden?

¿Cómo podrías cuidar mejor tu tiempo hoy?

TrIstÁn