Fábula sobre las promesas pequeñas que construyen confianza

Fábula poética protagonizada por Nina que enseña que la confianza se construye cumpliendo promesas pequeñas y que hacer lo que dices fortalece el corazón.

FÁBULAS

Tristán

1/19/20262 min read

La promesa invisible

Nina era rápida, alegre y siempre estaba llena de ideas. En el bosque, todos la conocían por su entusiasmo y por decir “sí” con facilidad. Sí a ayudar, sí a acompañar, sí a volver mañana. Pero no siempre era fácil cumplir todo lo que decía.

Una mañana, mientras el sol despertaba entre los árboles, Nina le dijo a Lila:

—Esta tarde volveré para ayudarte a ordenar tus semillas.

Lila sonrió, confiada, y Nina salió corriendo a jugar. Durante el día surgieron mil planes: una carrera improvisada, un escondite largo, una siesta corta bajo un árbol. Cuando el cielo empezó a teñirse de naranja, Nina recordó sus palabras. Sintió un pequeño peso en el pecho.

—Podría ir mañana… —pensó—. Es solo una promesa pequeña.

Pero algo dentro de ella no se sentía en calma. Así que, aunque estaba cansada, volvió sobre sus pasos y llegó junto a Lila justo antes de que anocheciera.

—He vuelto —dijo—. Te dije que lo haría.

No fue una tarde larga ni especial. Ordenaron semillas, hablaron poco y se despidieron pronto. Sin embargo, mientras Nina regresaba a casa, notó algo distinto. Caminaba más segura, más tranquila. Como si cada paso tuviera un sonido firme.

Al día siguiente, Nina prometió algo aún más pequeño: recoger una hoja caída del sendero. Lo hizo. Y después, devolver una nuez. También lo hizo. Sin darse cuenta, empezó a cumplir incluso lo que nadie veía.

Cada promesa cumplida era como un hilo invisible que se tejía dentro de ella. No se notaba por fuera, pero por dentro la sostenía. Nina entendió entonces que la confianza no aparece de golpe, ni depende de los demás. Se construye poco a poco, cumpliendo lo que uno dice, incluso cuando nadie está mirando.

Desde ese día, Nina siguió siendo alegre y rápida, pero también aprendió a hablar con más cuidado. Porque sabía que cada palabra era una promesa… y cada promesa, una semilla de confianza.

Moraleja:

La confianza se construye cumpliendo lo que dices, incluso en las promesas más pequeñas.

Preguntas para reflexionar

¿Por qué Nina dudó en volver con Lila?

¿Qué sintió después de cumplir su promesa?

¿Por qué las promesas pequeñas también son importantes?

¿Qué cambió dentro de Nina con cada promesa cumplida?

¿Qué promesa pequeña podrías cumplir hoy?

TrIstÁn