Fábula sobre la Claridad y la Fuerza de Saber lo que Quieres

Una fábula poética protagonizada por Lila, la tortuga, que nos recuerda que cuando aclaras lo que quieres, tus decisiones se ordenan y el camino empieza a tener sentido.

FÁBULAS

Tristán

12/15/20252 min read

Cuando el camino se aclara

Durante muchos días, Lila caminó sin saber muy bien hacia dónde iba. No estaba perdida, pero tampoco segura. El bosque era el mismo de siempre, aunque algo se sentía distinto: cada sendero parecía prometer lo mismo y cada decisión la dejaba con una sensación confusa, como si hubiera elegido… pero sin convicción. A veces avanzaba deprisa, otras se detenía demasiado, y al final del día sentía un cansancio extraño, el de quien ha caminado mucho sin saber por qué.

Una mañana, decidió sentarse frente a un claro. No buscaba respuestas grandes ni señales evidentes, solo entender qué estaba ocurriendo dentro de ella. Se hizo preguntas sencillas, casi en susurros: “¿Qué necesito ahora?”, “¿Qué deseo de verdad?”, “¿Qué camino me da calma?”. Mientras pensaba, el bosque parecía ordenarse poco a poco. No porque hubiera cambiado, sino porque Lila empezaba a verlo con más nitidez. Era como ajustar unos prismáticos: de pronto, un sendero destacaba entre los demás, no por ser más ancho, sino por sentirse más verdadero.

Con esa pequeña claridad, Lila dio un paso distinto. No más rápido ni más valiente, solo más consciente. Y algo curioso ocurrió: al saber lo que quería —aunque fuera solo un poco— las decisiones dejaron de pesar. Ya no caminaba tironeada por todas las direcciones, sino guiada por una intención tranquila. El bosque seguía teniendo curvas y sombras, pero ahora sabía hacia dónde volver la mirada cuando aparecía la duda.

Al caer la tarde, Lila comprendió algo importante. La claridad no llega sola como un rayo inesperado; se construye haciéndose preguntas, ordenando pensamientos, escuchándose con honestidad. Y cuando sabes lo que quieres, incluso de forma imperfecta, todo empieza a alinearse. No porque el camino sea más fácil, sino porque tú te vuelves más fuerte al recorrerlo.

Moraleja: La claridad no elimina las dudas, pero te da la fuerza para avanzar con sentido.

Preguntas para reflexionar

¿Por qué Lila se sentía cansada aunque caminaba mucho por el bosque?

¿Qué hizo Lila para empezar a entender qué camino quería seguir?

¿Por qué ver un sendero con más claridad le ayudó a tomar decisiones más tranquilas?

¿Qué significa que la claridad no llegue sola, sino que se construya poco a poco?

¿Hay algo que te ayudaría a tener más claro lo que quieres ahora mismo?

TrIstÁn