Fábula el poder del estado emocional.

Fábula poética protagonizada por Lila que enseña a niños y adultos que el estado emocional influye en los resultados y que aprender a cuidarse por dentro hace los días más ligeros.

FÁBULAS

Tristán

2/9/20262 min read

El clima interior

Lila despertó aquella mañana sintiendo el peso del día antes incluso de abrir los ojos. Nada malo había ocurrido, pero todo parecía costar un poco más. El cielo estaba cubierto de nubes grises y el aire soplaba con un viento inquieto. Lila suspiró.

—Hoy será uno de esos días —pensó.

Comenzó su camino habitual junto al lago. Cada paso era más lento de lo normal. El viento movía las hojas, el agua estaba agitada y Lila sentía lo mismo por dentro. Intentó avanzar como siempre, pero todo parecía desordenado.

Se detuvo un momento y observó a su alrededor. Entonces comprendió algo importante: el bosque no había cambiado tanto. El viento iba y venía, las nubes se movían, el lago seguía siendo lago. Lo que estaba revuelto no era el camino, sino su interior.

Lila recordó algo que había aprendido con el tiempo: no podía controlar el clima del bosque, pero sí cómo caminar bajo él.

Se sentó despacio y cerró los ojos. Respiró.

Una vez.

Dos.

Tres.

El viento seguía allí, pero ya no la empujaba por dentro. Cuando abrió los ojos, pidió ayuda a Max, que pasaba cerca, para cargar unas ramas que sola se le hacían pesadas. Max aceptó sin dudar.

Poco a poco, el día empezó a cambiar. No porque el sol apareciera de golpe, sino porque Lila había cambiado su forma de estar en él. El lago se veía más tranquilo. El viento parecía menos molesto. Incluso las nubes dejaban pasar pequeños rayos de luz.

Al caer la tarde, Lila sonrió. Había aprendido que su estado emocional era como el clima: a veces soleado, a veces nublado, a veces ventoso. Y que, aunque no siempre podía elegir el día, sí podía aprender a cuidarse por dentro para caminar mejor.

Desde entonces, cuando algo no avanzaba, Lila no miraba primero el camino, sino su propio cielo interior.

Moraleja

Tu estado emocional decide cómo vives el día y los resultados que obtienes.

Preguntas para reflexionar

¿Cómo se sentía Lila al comenzar el día?

¿Qué descubrió al observar el bosque con atención?

¿Qué hizo para cambiar su estado interior?

¿Por qué pedir ayuda fue importante para Lila?

¿Cómo puedes cuidar tu clima interior cuando el día se complica?

TrIstÁn